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George Canning

Célebre estadista y orador inglés. Nació en Londres, el 11 de abril de 1770, huérfano de padre cuando solo tenía un año de edad, se madre quedó en la indigencia, contrayendo segundas y terceras nupcias y finalmente se dedicó al teatro.

La educación de George estuvo a cargo de su tío paterno, Stratfrod Canning, banquero y vecino de la Ciudad de Londres. Envió al joven George a la Eton College a la edad de ocho años. Fue allí donde empezó a dar muestras de talento dirigiendo, cuando aún no había salido de la adolescencia, la revista “The Microcosm”, con un gran éxito editorial.

En el año 1788 pasó a la universidad de Oxford en la que obtuvo al año siguiente un premio del canciller por su Pilgrimage to mecca, y después de graduarse en letras en 1790 estudió leyes. Burke, alguien que por aquellos años ya contaba con su amistad le sugirió que dejara la abogacía para dedicarse a la política y siguiendo ese consejo, con tan solo 23 años, representó en el año 1796 a Newport en el Parlamento, gracias a la protección de William Pitt, del partido político Whig. En premio a esa campaña desarrollada en el Parlamento, Pitt, lo nombro Subsecretario de Negocios Extranjeros.
En el año 1798 se dio a conocer como un excelente orador en sus campañas parlamentarias contra la trata de esclavos y la continuación de la guerra con el Directorio francés. En otros asuntos apoyó al Gobierno, no solo con su poderosa elocuencia sino también con su temible pluma de escritor satírico desde la revista humorística “Anti-Jacobin or Weekly Exáminer” en la que flageló también terriblemente la política de los republicanos franceses. En el año 1800 se casó con la rica heredera Juana Scott, hermana de la duquesa de Portland y al año siguiente, al dimitir William Pitt el hizo lo propio con su puesto y comenzó una ruda campaña contra el nuevo primer ministro Eddington.
En 1804 cuando William Pitt volvió al poder, desempeño durante años el cargo de tesorero de la marina, continuando su puesto hasta la muerte de Pitt en el año 1806. Su sucesor, el Primer Ministro Lord Grenville le ofreció el puesto de ministro de capacidad, pero éste lo rechazó. Años después cuando William Bentinck asume como Primer Ministro, en el año 1807, Canning se desempeño en la cartera de Negocios Extranjeros. A su habilidad y astucia se debió la victoria sobre la escuadra dinamarquesa en Copenhague, el fracaso de la Confederación del Norte que proyectaba Napoleón y el tratado de alianza con España en 1809. El fracaso de la expedición enviada a Walcheren lo enfrentó duramente con Lord Castlereagh, Ministro de Guerra de aquél entonces, con quien se batió a duelo. El acontecimiento tuvo lugar el 21 de septiembre de 1809 en Putney Heath y los primeros disparos fueron errados, pero tras recargar, Canning saldría herido en uno de sus muslos. Éste acontecimiento significó el alejamiento de ambos de sus respectivas carteras ministeriales.

En 1810 George Canning, fue el protagonista de un acontecimiento que cambiaria radicalmente su vida y sería determinante para sus actos y proyectos políticos, fue iniciado en los misterios de la Franc-Masoneria en la Logia Prince of Wales nro. 259. Se distinguió en todos los actos como un perfecto obrero de los postulados masónicos.
En los años siguientes, se volvió a dedicar a la escritura, su pasión, además de poesías, profundizo su trabajo en la “Anti-Jacobin review” y colaboró además con Sir Walter Scott en la fundación de la “Quarterly Review”. En 1812 fue nuevamente elegido miembro del parlamento, bajo el gobierno ahora del primer Ministro Robert Jiekinson, II Conde de Liverpool. En las sesiones parlamentarias defendió calurosamente la emancipación del los Católicos en Inglaterra.
En 1814 fue nombrado embajador en Lisboa, cargo que ocupó entre 1815 y 1816, desde donde preparó la alianza entre la Gran Bretaña y Portugal, alianza que aún perdura. En 1816 presidió la junta de inspección de la Compañía de las Indias en el Ministerio. Se fue de Inglaterra en 1820 con motivo del proceso de adulterio contra la reina Carolina, de la cual era muy amigo, y a su vuelta dimitió el cargo que ostentaba.

La fragata en la que llego a Buenos Aires el 19 de enero de 1812 el H:. José de San Martín, llevaba el nombre de este ilustre y eterno H:. George Canning que, como un faro, supo expandir su luz de libertad, igualdad y fraternidad del Antiguo al Nuevo Mundo.

En 1822 fue nombrado Embajador General de la India pero cuando estaba a punto de embarcarse para su destino, el suicidio de Castlereagh hizo lo obligo a hacerse cargo nuevamente de la cartera Exterior. En ese cargo se mostró enemigo acérrimo de las tendencias absolutistas que por entonces predominaban en el continente. Estuvo en ese cargo a lo largo de cinco años y preparó dentro de su patria el cambio hacia una política liberal. En 1825 reconoció la independencia de la República Argentina, siendo así Inglaterra la primer gran potencia  que daba ese importantísimo paso, mientras España aún no abandonaba sus esperanzas de mandar nuevas expediciones militares para someter a las antiguas colonias. Al respecto, debe reconocerse la especial atención que tuvo con la misión que llevaba Rivadavia a Londres, ya que de esa reunión, resultó el tratado firmado el 2 de febrero de 1825 en Buenos Aires sobre amistad, comercio y navegación entre estos dos países.

Tomó decididamente partido a favor de los insurrectos griegos, firmando el protocolo de San Petersburgo el 4 de abril de 1826, por el cual se comprometían Rusia e Inglaterra a ejercer una mediación común a favor de Grecia, firmo un tratado en Londres el 6 de julio de 1827 por el que se aceptó también la intervención de Francia en la destrucción de la escuadra turca en Navarino, lo que  finalmente significó el reconocimiento de la independencia de Grecia.  Favoreció la insurrección de las colonias españolas de América y frustro en 1827 un levantamiento absolutista en Portugal. Además proclamo por primera vez el “Principio de no Intervención”. Entretanto, Canning ya estaba ejerciendo la presidencia del gabinete, en el que fue considerado como jefe por los Whig, como anteriormente lo había sido Lord Landowsne. Aprovechó su situación para introducir reformas liberales que favorecieron la navegación, la industria y el comercio, reformó leyes inglesas sobre cereales Reconoció junto al gobierno francés las Repúblicas de la America española sellando dicho acto con estas palabras: «El nuevo mundo ha sido llamado a la vida propia en competencia con el antiguo al que con el tiempo a de sobrepujar». El exceso de trabajo y la ruda lucha que hubo de sostener con los tories (partido opositor) terminaron poco a poco con su salud hasta que finalmente el 8 de agosto de 1827 en Chiswick, Londres, pasó al Oriente Eterno. Fue enterrado al lado de su mentor William Pitt en la abadía de Westminter.

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